(10 diciembre 2025) Junta de Vigilancia del Río Cachapoal destaca reconstrucción de la bocatoma de la Ribera Sur como un hito para la seguridad hídrica de la cuenca
La Junta de Vigilancia del Río Cachapoal (JVRC) participó este martes en la ceremonia de entrega final de las obras de reconstrucción de la bocatoma de la Asociación de Canalistas de la Ribera Sur, infraestructura que vuelve a operar plenamente tras dos años de trabajos luego del colapso registrado a fines de 2023.
La instancia contó con autoridades nacionales, regionales y locales, además de organizaciones de usuarios de agua de toda la cuenca del Cachapoal.
Para la JVRC, esta obra representa un avance fundamental en la continuidad del riego en una de las zonas agrícolas más relevantes del valle central.
Un paso decisivo para la resiliencia de nuestra cuenca
El presidente de la Junta de Vigilancia del río Cachapoal, Leonardo Witting, valoró la culminación de los trabajos y el impacto que tendrá sobre la seguridad hídrica en la ribera sur.
“La reconstrucción de esta bocatoma no solo restituye la operación de un punto crítico de captación: fortalece toda la red de distribución de aguas de la cuenca baja del Cachapoal. Es un paso decisivo para mejorar la resiliencia del sistema frente a eventos climáticos cada vez más extremos”, señaló Witting.

El dirigente destacó que el colapso de 2023 evidenció la fragilidad de infraestructuras históricas frente a un nuevo escenario climático marcado por crecidas, socavaciones y precipitaciones de alta intensidad.
“Como Junta de Vigilancia hemos observado cómo las emergencias climáticas han puesto en tensión a las organizaciones de usuarios de agua. La Ribera Sur enfrentó uno de los casos más complejos, y hoy vemos con satisfacción una obra reconstruida con estándares modernos y acorde a las necesidades del territorio”, afirmó.
Coordinación y trabajo conjunto
Witting relevó el trabajo colaborativo desarrollado entre las organizaciones de usuarios de aguas, la Comisión Nacional de Riego, la Dirección de Obras Hidráulicas, autoridades locales y regionales, y el equipo de la Asociación de Canalistas de la Ribera Sur.
“Este proyecto demuestra que cuando las instituciones conversan, coordinan y priorizan, las soluciones llegan. La reconstrucción fue posible gracias a una articulación público–privada que podemos considerar ejemplar para futuros desafíos de la cuenca”, destacó.
También valoró el rol técnico y operativo de la Asociación de Canalistas de la Ribera Sur, liderada por su directorio, administración y equipos de terreno
“La dedicación de sus equipos fue clave para mantener el riego en circunstancias adversas y avanzar hacia una solución definitiva. Como Junta de Vigilancia reconocemos ese compromiso y lo consideramos parte de la fortaleza organizacional que caracteriza a los regantes del Cachapoal”, agregó.

